Miguel Si no vas esperando ver el Oliver de Londres, es un musical disfrutable. Su gran problema es haber cogido un título tan reconocible para el aficionado y encontrarte un musical irregular. El elenco en la Latina lo hacía muy bien, había unas cuantas canciones muy pegadizas, y una historia, ya conocida, que es muy bonita y emotiva. Pero también grandes errores: una escenografía muy pobre, que se haga en un único acto sin descanso, un final donde todo se resuelve apresuradamente, y unas letras que tenían que estar mucho más trabajadas. ¿Por qué en España los musicales de creación, salvo contadas excepciones, tienen unos letristas tan lamentables? Los pilares de la tierra, Tarzán, Oliver Twist…